La Mirada Apreciativa es un antídoto poderoso contra el desgaste en la intervención social.
Al entrenar sistemáticamente la atención en fortalezas, recursos, logros y posibilidades, tanto a nivel individual como colectivo, se construye resiliencia, se renueva la energía y se fortalece el sentido de eficacia y propósito.
No elimina los desafíos, pero cambia radicalmente la forma de relacionarse con ellos, creando una base más sólida y esperanzadora para el cuidado sostenible de quienes dedican su vida a cuidar de otros.
En un PLAN de autocuidado, es la herramienta fundamental para empoderar a los profesionales desde su propio centro.
Práctica de Reconocimiento Mutuo: «Apreciaciones Diarias/Regulares»
Objetivo: Cultivar una cultura de agradecimiento y visibilizar contribuciones.
Ejercicio: Dedicar 5-10 minutos al inicio o cierre de una sesión grupal o reunión de equipo.
«¿Qué acción, actitud o cualidad de un compañero/a apreciaste especialmente esta semana y que contribuyó al equipo o a los usuarios?»
Usar frases específicas: «Aprecio en ti [nombre] cómo [acción concreta] porque [impacto positivo]».
Beneficio: Refuerza los lazos del equipo, valida el esfuerzo, contrarresta la invisibilidad del trabajo bien hecho.
Autoevaluación Apreciativa del Autocuidado:
Objetivo: Identificar estrategias de autocuidado que ya funcionan y potenciarlas.
Ejercicio: «Reflexiona:
¿Qué haces bien para cuidarte, aunque sea algo pequeño? (Ej: tomar 5 minutos de silencio al día, decir ‘no’ a una tarea extra, conectar con un amigo, cocinar algo sano). ¿Qué fortaleza tuya te permite hacer eso (ej: autoconocimiento, asertividad, conexión)? ¿Cómo podrías hacer más de eso que ya te funciona?»
Beneficio: Parte de lo positivo existente, es más motivador que listar «deberías», promueve la autoeficacia.
Construyendo la «Caja de Herramientas de Fortalezas»:
Objetivo: Hacer tangible el «positive core» personal y grupal.
Ejercicio: Individual:
Listar 5-7 fortalezas clave (ej: paciencia, creatividad para soluciones, escucha profunda, capacidad de establecer límites, sentido del humor, perseverancia). Adjuntar un ejemplo concreto de cada una.
Grupal: Crear un mural o documento compartido con las fortalezas colectivas del equipo. Visualizarlas.
Beneficio: Proporciona un recurso tangible para recordar capacidades en momentos difíciles. Refuerza la identidad positiva del equipo.
Visualización de Futuros Deseados (Aplicado al Bienestar):
Objetivo: Usar la imaginación positiva para motivar acciones de autocuidado.
Ejercicio:
«Imagina que dentro de un año te sientes plenamente equilibrado/a, resiliente y con energía en tu trabajo. ¿Cómo te ves? ¿Qué estás haciendo diferente para cuidarte? ¿Qué apoyos tienes? Describe este futuro deseado con detalle sensorial (qué ves, oyes, sientes).»
Beneficio: La imagen positiva moviliza la acción hacia ella. Ayuda a definir metas concretas de autocuidado desde la inspiración.
Claves para Implementarla con Éxito:
Autenticidad: No es negar lo difícil, sino elegir intencionalmente explorar lo positivo, además.
Especificidad: Evitar generalidades («eres genial»). Buscar ejemplos concretos y acciones observables.
Respeto: No forzar a alguien en un momento de gran dolor a buscar lo positivo. Validar primero la emoción difícil.
Constancia: Es una práctica, no un ejercicio aislado. Incorporarla rutinariamente en reuniones, supervisiones, autoevaluaciones.
Modelaje: Los facilitadores del curso deben aplicar activamente la mirada apreciativa con los participantes.
Contextualización: Adaptar los ejercicios a la realidad específica de los profesionales y sus contextos laborales.






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